1966. El asesino del zodiaco

El asesino del zodiaco era un asesino en serie estadounidense no identificado que se cree que asesinó a seis personas, principalmente en el norte de California, entre 1966 y 1969. El caso inspiró la influyente película de 1971 Dirty Harry, protagonizada por Clint Eastwood.

La aparente primera víctima del asesino del zodiaco, un estudiante universitario de 18 años, fue apuñalada en 1966 en Riverside, California. Aunque este asesinato se atribuye comúnmente al asesino del zodiaco, algunos expertos afirman que no fue cometido por él.

Poco después del asesinato, un periódico local recibió una carta con los detalles del crimen y declaró que la víctima no era ni la primera ni la última.

Además, el presunto asesino amenazaba con matar a 12 personas ese mismo fin de semana a no ser que dicha carta se publicara en primera página de todos los diarios. Los asesinatos, por suerte, no se llevaron a cabo, pero las cartas pudieron leerse en la primera plana de los periódicos.

Publicación en el periódico sobre Zodiac

Las hojas estaban escritas con rotulador, con faltas de ortografía, y en un tono muy amenazante. Además, incluían un criptograma de ocho filas y 17 símbolos que escondían su identidad, y cada carta iba rubricada con un dibujo del punto de mira de un arma. Si las autoridades y los medios no solucionaban el enigma, el asesino volvería a matar.

En 1968, una pareja de adolescentes fue asesinada a tiros cerca de su automóvil en una zona remota al norte de San Francisco. Un año después, otra pareja fue atacada en circunstancias similares, aunque la víctima masculina sobrevivió.

Después del ataque de 1969, el asesino telefoneó a la policía para alertarlos del crimen y asumir la responsabilidad de los asesinatos de 1968. Más tarde, ese año, el asesino del zodiaco atacó a otra joven pareja, aunque una vez más el hombre sobrevivió pero la mujer no. La última víctima, un taxista, recibió un disparo en octubre de 1969.

Los asesinatos fueron objeto de una intensa investigación y cobertura mediática, particularmente debido a las burlas y llamadas telefónicas del asesino, en las que explicó las bases místicas e intelectuales de su decisión de matar.

Sus cartas demostraron un gran interés en el simbolismo astrológico y pueden haber reflejado la influencia del pensamiento religioso oculto popular en California en ese momento.

Mucho sigue siendo el misterio sobre el caso del asesino del zodiaco; no menos importante el momento en que cesaron los delitos.

El escritor de delitos Robert Graysmith ha argumentado que el asesino del zodiaco se mantuvo activo durante la década de 1980 y asesinó a docenas de personas, aunque esta opinión es controvertida.

Durante la década de 1990, varios investigadores afirmaron haber identificado al asesino del zodiaco. El sospechoso más citado fue Arthur Leigh Allen (1933–92), un maestro de escuela de Vallejo, California, que había sido institucionalizado en 1975 por abuso de menores, aunque su identificación con el asesino del zodiaco nunca se ha verificado.

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