Edward Teach: el pirata “Barbanegra”

Barbanegra

A partir del año 1716, el pirata más temido de Norteamérica era el inglés Edward Teach de Bristol, conocido como “Barbanegra”.

Poco se sabe de su pasado pero, las informaciones apuntan a que antes de dedicarse a la piratería era un soldado de la Armada Marítima Británica.

Para los colonos de esta parte del continente “Barbanegra” era un diablo salido del mismo infierno, el cual no mostraba un ápice de piedad hacia sus víctimas. Con su barco, el Queen Anne´s Revenge, atacaba las naves de Carolina del Sur y bloqueaba el próspero puerto de Charleston.

Hemos de decir que fue aliado del por aquel entonces gobernador de Carolina del Norte, Charles Eden, quien llegó a perdonar sus actividades ilegales a cambio de obtener un provecho de los saqueos realizados por el pirata.

La verdad es que su propia estética ya daba miedo a los soldados de los navíos que lamentablemente se encontraban con el. El cabello y la barba peinados con trencitas, al más estilo Hollywood, junto a su sombrero, hacían que nadie se cruzara en el camino de “Barbanegra”.

Una de las descripciones escritas sobre “Barbanegra” la relataba un oficial inglés el cual lo describía así:

Antes de lanzarse a la batalla, se colocaba cerillas encendidas bajo el sombrero. Eran largos palillos de arder lento, hechos de cuerda de cáñamo mojado en salitre y una solución de cal muerta. El efecto resultaba aterrador. Su cara, con los feroces ojos y el pelo enmarañado de la barba, estaba enmarcada en humo, y a sus presas les parecía totalmente un demonio salido del infierno. Su parecido con algún tipo de pirata demoníaco quedaba completado con una bandolera con tres pistolas cargadas y amartilladas para el disparo y por las pistolas, dagas y alfanjes adicionales que portaba alrededor del cinturón.

Wikipedia
Bandera pirata de Barbanegra

Hartos de saqueos y pillajes, en noviembre de 1718 el gobernador de Virginia, Alexander Sportswood, ofreció 100 libras por la captura de “Barbanegra“.

El teniente Robert Maynard, a bordo del navío británico Pearl, consiguió encontrar el barco de Teach. Tras una persecución y una oleada de bombardeos, el barco de “Barbanegra” fue abordado. El oficial atacó con su espada al pirata, pero sólo acertó su golpe en su cartucho de pólvora. El inglés, como respuesta, sufrió un golpe en los dedos. Después de esto, Maynard sacó su pistola y le disparó. Otro marinero se le abalanzó y le hizo un corte en la cara. Finalmente, “Barbanegra” cayó gravemente al suelo, con más de 25 heridas producidas en el combate.

No bastándole con eso y para dar una lección a los demás piratas Maynard lo decapitó y colgó su cabeza en el bauprés (mástil que sale horizontalmente por la proa del barco).

Un pirata que a la edad de unos 38 años se convertiría en leyenda.

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