Eva Braun: La esposa de Adolf Hitler

Eva Braun junto a Adolf Hitler y sus mascotas.
Eva Braun junto a Adolf Hitler y sus mascotas.
Atribución: Bundesarchiv, B 145 Bild-F051673-0059 / CC-BY-SA (Wikimedia commons)

Esta mujer nacida en Múnich (Alemania), hija de un profesor y segunda de dos hermanas, se convertiría y pasaría a la historia como la novia y esposa de Adolf Hitler.

En 1929 y con tan sólo 17 años encontró trabajo en el estudio de fotografía de Heinrich Hoffmann (fotógrafo oficial del Partido Nazi). Este trabajo le permitiría acompañar al que sería el futuro Führer.

Eva Braun padecía de brotes depresivos, lo que en varias ocasiones le llevaría a intentar suicidarse. Uno de estos intentos se produjo en 1932, donde la propia Eva cogería la pistola de su padre y se pegaría un tiro en el pecho. Este hecho haría que Hitler se acercara más a ella, mientras ésta estaba recuperándose. El acercamiento entre ellos fue tal, que a finales de ese mismo año se convertirían en amantes, dando lugar a encuentros personales en el apartamento que poseía Hitler en Múnich, donde éste la visitaba siempre que se encontraba en la ciudad alemana.

Según el diario de la propia Eva y a las investigaciones del escritor Nerin E. Gun, en 1933 ésta tomaría una sobredosis de pastillas para el insomnio, lo que conllevaría su segundo intento de suicidio. El motivo, la falta de tiempo que Hitler le proporcionaba a ella. Imaginamos que el sometimiento psicológico que Hitler proyectaba en ella sumaría y agravaría su estado mental ya delicado de por sí en ella.

En 1936 Eva Braun comenzó a acompañar a Hitler en sus estancias en el Berghof, la residencia alpina del dictador nazi cerca de Berchtesgaden. El dictador nunca quiso que su relación se destapase al público debido al programa de propaganda Nazi, donde Hitler estaba realzado como un héroe y donde su “atractivo” y soltería eran algo muy bueno para su imagen respecto al pueblo.

Donde únicamente se les pudo ver juntos públicamente, fue en los Juegos Olímpicos de invierno de 1936, en una fotografía donde ella esta sentada cerca de él.

Eva también fue considerada una mujer caprichosa y poco interesada en los acontecimientos que ocurrían en la época, que no eran pocos. Sus mayores preocupaciones eran que no le faltase de nada. Tal era su carácter de niña malcriada, que en 1943 se puso en marcha una economía de guerra total para poder financiar todos los flancos abiertos de la guerra; esto conllevó una posible prohibición de los cosméticos y ciertos lujos para la población. Según las memorias de Albert Speer, Eva se dirigió a Hitler «muy indignada» por este tema, por lo que después el Führer dio instrucciones a Speer, que entonces era Ministro de Armamento, para que tan sólo paralizara temporalmente la producción de cosméticos en lugar de ordenar su prohibición total.

En abril de 1945 y casi al final de la guerra, Hitler pasaba sus últimos momentos en su búnker, en el jardín de la Cancillería del Reich. A Eva le habían comunicado que no era seguro ir al búnker, pero ésta quiso ir junto a su Führer. Después de la medianoche del 29 de abril y con el ejército rojo casi a las puertas, Hitler y Eva contrajeron matrimonio en una modesta ceremonia civil dentro del búnker. Joseph Goebbels y Martin Bormann fueron testigos del enlace. Ella acabaría llamándose Eva Hitler.

Sobre las 13:00h del 30 de abril, Eva y Hitler se despedirían de su personal y de su círculo más cercano. Estos se metieron en sus estancias y unas horas más tarde los encontrarían muertos, el con un disparo en la sien y ella muerta al haber tomado una cápsula de cianuro. Después de ser encontrados sin vida, el personal los llevó afuera donde fueron quemados.

Una relación nada normal, para personas nada normales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *