Hachiko: el perro que nunca abandonó a su dueño

Hachiko

Casi todos sabemos la lealtad que desprende un perro con su dueño. Hachiko fue un perro más, pero éste llevó la fidelidad hacia su amo a otro nivel.

En los años 20 un profesor de agricultura de la Universidad de Tokio, Hidesaburo Ueno, adoptó al pequeño Hachiko, un perro de granja bastante inteligente.

La rutina de estos dos personajes consistía en que cada día Ueno caminaba junto a su perro hacia la estación de tren. Una vez montado el profesor en el tren para asistir al trabajo, Hachiko se quedaba en la estación al cuidado de los comerciantes que allí se encontraban. Éstos mismos le proporcionaban golosinas y caricias hasta que el dueño volvía de trabajar, y así ambos regresaban a casa para pasar un día más.

Esta rutina continuó durante varios años, hasta que un día Ueno no volvió. El profesor de Universidad sufrió un derrame cerebral el cual le provocó una muerte repentina. Hachiko, sin saber lo que estaba pasando, continuó desplazándose cada día a la estación de tren, esperando que Ueno bajara a recogerlo.

Tanto fue la obsesión y lealtad del perro, que trascurrieron unos 9 años, con sus 365 días cada uno, y Hachiko fue todos ellos a esperar a la estación al hombre que tanto cariño le había dado.

Pero el 8 de marzo de 1935 la esposa de Ueno, Yaeko, dió la mala noticia de que Hachiko había fallecido por causas naturales.

Funeral de Hachiko

Tal era el cariño por parte de los empleados de la estación, como por los comerciantes, los cuales siempre compartían su almuerzo con él, que llevaron el cuerpo de Hachiko a la estación y la gente se concentró para hacerle un tributo.

Tanto se viralizó la historia, que su cuerpo fue llevado para conservarlo al Museo Nacional de Ciencias de Tokio. Además, una estatua de bronce de Hachiko fue erigida fuera de la estación de Shibuya como tributo al perro. Sin embargo, la estatua fue destruida en la Segunda Guerra Mundial. Una nueva la reemplazó en el mismo lugar exacto al final de la Guerra en 1948, y permanece allí hasta el día de hoy.

El monumento continuó en el sentido de que la entrada de la estación más cercana a la estatua fue renombrada como “Hachikō-guchi”, o “La entrada / salida de Hachikō” en japonés. Además, una de las líneas de tren también se llamó “Línea Hachiko”.

En honor al 80 aniversario del fallecimiento de Hachiko y al 90 aniversario de la muerte de Ueno, el 8 de marzo de 2015 también se inauguró una estatua de bronce de Hachiko reuniéndose con Ueno. La estatua se colocó fuera del Departamento de agricultura de la Universidad de Tokio, donde Ueno era profesor.

Una historia que siguen recordando para darnos cuenta de la lealtad y amor que debería de existir en todas partes.

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