La avaricia, el poder, la sangre… ¿Llevó a la perdida de esta tierra?

Don Rodrigo, rey de los visigodos, por Mariano de la Roca y Delgado. 1853. (Museo del Prado, Madrid).

En época visigoda, la forma de elección de los monarcas era selectiva, se reunían en el senado y se elegía al más apto para llevar el peso de la corona. Cabe decir que los reyes ponían todo su empeño en que este puesto fuese hereditario y sus vástagos ocupasen el trono a su muerte.

“Algo que en mi opinión llevaría a la península a devastadoras consecuencias”.

A estos problemas en la Corte se sumaban los problemas con el pueblo, época de hambres, peste, leyes antisemitas, conflictos con algunas zonas…

En el año 710, muere Witiza, penúltimo rey visigodo, y los nobles deciden utilizar las votaciones y no el derecho hereditario para escoger un rey adecuado.

En el sínodo de Toledo, en ese mismo año, es elegido Rodrigo, y no Agila, hijo del monarca fallecido y por tanto su heredero. Rodrigo era un Dux de la Bética emparentado con la familia del rey Chindasvinto.

Esto fue el principio de una guerra civil con dos bandos, los que apoyaban a Rodrigo, desde las provincias meridionales y los que apoyaron a Agila en las provincias septentrionales. Este último fue apoyado por el obispo de Sevilla, Oppas, que era precisamente el hermano de Witiza.

Aquí la historia comienza a mezclarse con la leyenda, pues se dice que estos enfrentamientos venían de antiguo, y que Witiza había encarcelado y sacado los ojos al padre de Rodrigo (Teodofredo).

Así pues, Don Rodrigo comenzó a reinar apoyado solamente por una parte de la nobleza, y en un reino cada vez más hostil debido a las rencillas con los judíos expulsados, el levantamiento de los pueblos del norte, sobre todo de los vascuences, y la pobre situación económica. Los musulmanes ansiaban además hacerse con las tierras hispanas.

En estas circunstancias, aparece la figura del Conde Olián, conocido en España como Julián. Era el gobernador de Ceuta, que en estos momentos era la última posesión bizantina de África del Norte, constantemente atacada por los musulmanes que la veían como frontera para poder acceder a la Península Ibérica.

Los enfrentamientos con estos últimos eran constantes, pero siempre había tenido el apoyo de las tropas visigodas para ayudarle en las contiendas, por lo que, previsiblemente, era un gran aliado.

Era además uno de los fidelis del grupo de Witiza, que apoyaba a Agila, quien le había pedido ayuda para derrotar a Don Rodrigo. Sin embargo, Julián, traiciona a los visigodos ayudando en el paso de las tropas musulmanas hacía nuestras fronteras por el estrecho de Gibraltar.

Aquí de nuevo, la leyenda se mezcla con la historia.

No sabemos las causas reales de tal traición de Julián hacia los visigodos. Según la leyenda, Julián tenía una hija llamada Florinda, a la que apodaban La Cava. Había sido educada en la Corte visigoda y Don Rodrigo se habría enamorado perdidamente de ella. Ante la negativa de ésta tras múltiples intentos de cortejarla, el rey acabaría forzándola y deshonrándola, lo que levantaría la ira de su padre Julián y de aquí la traición hacia el que en otro momento fuera su aliado.

Sin embargo no tenemos fuentes fiables de que ésta historia fuese verdadera.

Muchos historiadores manejan la idea de que Julián pediría ayuda a los musulmanes para apoyar a Agila y devolverle todas sus posesiones arrebatándoselas a Don Rodrigo.

El caso,  es que Don Julián deja el paso de las tropas de los musulmanes, que estarían al mando de Tariq ibn Ziyad, que posiblemente pasan a la península a finales del 710 (tampoco contamos con las fechas exactas) como un primer tanteo, con un ejército que saqueó algunas ciudades de Andalucía, para luego volver a África.

Guadalete
Tariq instaló su cuartel general en el peñón de Gibraltar (nombre que deriva del de este conquistador: Ŷebel at-Tariq, “Montaña de Tariq”

En abril del 711, Tariq con aproximadamente 7000 hombres, cruza los mares en busca de la conquista hispánica. Se vería reforzado por otros 5000 hombres enviados por otro general, Musa ibn Ziyad. Como campamento base se sitúan en lo que actualmente es Algeciras.

Mientras esto sucedía, Rodrigo se encontraba en la zona norte, concretamente en Pamplona, preparando un ataque contra los vascones, cogiéndole la invasión por sorpresa.

Tiene que trasladarse inmediatamente al sur, sin tiempo para preparar la batalla. Pide ayuda y posiblemente su ejército era mayor en número que el de los invasores.
Las tropas de Tariq comenzaron a avanzar hacia el norte y a su paso derrotan al Duque de la Bética, Teudomero.
Finalmente, ambos ejércitos se encuentran (no sabemos a ciencia cierta el lugar exacto, pero en algún punto del río Guadalquivir) y se produce la batalla definitiva llamada de Guadalete (en la fuentes árabes llamado Wadi Lakka)

Ambos ejércitos eran poderosos.

Aunque antaño eran enemigos, ante el temor de una invasión y conquista los hijos de Witiza, Sisberto Y Abba, parecen apoyar a Don Rodrigo.

Pero los acontecimientos dan un giro dramático; una vez Rodrigo tiene desplegados sus ejércitos de manera organizada, en alas, y una vez están enfrente de los musulmanes, las alas lideradas por Abba y Sisberto se pasan al bando enemigo, quedando las tropas de Rodrigo en inferioridad numérica y rota su estrategia.

La derrota fue inminente. Don Rodrigo no puede hacer frente, y no sabemos mucho de su final. Según algunas Crónicas muere en la batalla, otras fuentes dicen que acaba sus días en Salamanca,  según otras, huyó y murió más tarde siendo enterrado en Portugal. Según la Crónica Rotense en la ciudad de Viseu, hay una tumba que reza <<Hic requiescit Rudericus Rex Gothorum>>, afirmando que yacen allí sus restos mortales.

Como nunca se encontró su cuerpo, el misterio de su muerte sigue vigente hasta el día de hoy.

Posteriormente se produce otra importante batalla en Écija pero con iguales resultados. Las tropas visigodas eran derrotadas definitivamente y las puertas a la conquista estaban abiertas.

En el 712 el ejército encabezado por Muza entra en Toledo, y poco después en Zaragoza. Hispania pasaba así a manos de los musulmanes que la ocuparían durante siglos hasta producirse la Reconquista.

A pesar de que hasta el año 713  Agila había llevado las riendas del reino, se considera como último gran rey visigodo a Don Rodrigo, puesto que posteriormente a éste, el gran reino visigodo con la extensión que había tenido no existía como tal.

Dejo caer… ¿ la avaricia del trono godo llevó a la triste pérdida de la Península y futuro reino Castellano?

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