Las viviendas que podrías tener en la Antigua Roma

Como en la actualidad, las viviendas en la Antigua Roma eran variadas. El tipo de casa cambiaba según la clase social a la que pertenecías.

Dibujo de como seria una insulae (Pinterest)

Las viviendas más comunes en la Antigua Roma eran las insulae. Estas viviendas eran lo más parecido a los apartamentos que tenemos en la actualidad. Estos bloques de viviendas contaban con varias plantas. Normalmente estaban destinadas a la clase obrera o modesta de la población, la cual no tenia recursos para comprar una vivienda, así que alquilaban estos apartamentos poco cómodos, caros y muy humildes.

¡Efectivamente! Son como las casas que disfrutamos en la actualidad la gran parte de los mortales.

En las plantas bajas de estos “edificios” solían estar las tiendas o talleres, encima de estas mismas vivían los mismos dueños de los comercios, y en las plantas por encima de éstos se encontraban los pequeños apartamentos.

Domus romana cotidiana viviendas antigua roma
Domus romana cotidiana (Purecode/Wikimedia commos)

Domus. Así se solían llamar a las viviendas de los romanos más ricos que vivían en el ámbito urbano de la ciudad.

Estas viviendas, normalmente de una planta, podían llegar a medir hasta 100 metros de largo y 25 o 30 metros de ancho. Unas verdaderas mansiones que contaban con vestíbulo, patio (atium) ,el cual podía estar cubierto, y donde había una abertura central para que la lluvia entrara y se pudiera acumular en el impluvium (especie de estanque) para su posterior utilización.

Además, esta casa también disponía de despacho, un triclinium (sala de cena y celebraciones), cocina, varios baños y dormitorios, y para no quedarse corta de lujos, disponía de un sótano donde solía estar la bodega. Todo esto adornado de esclavos que vigilaban y servían dentro de la casa.

Maqueta de la Villa de Adriana. Construida por el Emperador Adriano
Maqueta de la Villa de Adriana. Construida por el Emperador Adriano (Guilhem06/Wikimedia commons)

Y para acabar, la más bonita a mi parecer: la villae o villa de campo.

Estas villas, que empezaron como casas de granja, se empezarían a popularizar entre los grandes aristócratas de Roma.

Las villas más modestas eran las rústicas. Estas estaban hechas para la explotación agraria y ganadera. Además, contaban con bodegas y huertos. Estas villas abastecían, en parte, a las grandes capitales o ciudades cercanas.

Las villas urbanas eran mucho más lujosas. Contaban con todas las comodidades y algunos extras, como termas de agua. Normalmente, los dueños de estas villas solían ser terratenientes o familias acomodadas.

Y por último, la villa imperial. Se puede adivinar quién podía vivir aquí. Pues si, el Gran Emperador de Roma. Estas villas fortificadas hasta la saciedad eran muy seguras y contaban con la vigilancia de la guardia del emperador. Además, su decoración, a parte de práctica, era bastante ostentosa.

Viendo estas viviendas se puede uno hacer la idea de que el mundo no ha cambiado tanto.

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