Los juicios de brujas de Salem

Los juicios de Salem

Para comprender lo sucedido en los juicios de Salem, tenemos que darnos cuenta de que corría el siglo XVII. En una colonia como esta, en la Bahía de Massachusetts, la religión, las creencias en el diablo, sumado a una serie de catástrofes sociales, como fueron las epidemias de la viruela y la amenaza de ataques de tribus, crearon una ambiente favorable para el miedo y la desconfianza.

Las sospechas sobre la magia negra y la brujería empezaron a ser cada vez más populares. Ésto fue debido a la frustración que sentía la población ante el hambre y la pobreza en la Nueva Inglaterra de esa época. Los juicios contra la brujería empezaron a extenderse por los condados de EssexSuffolk y Middlesex.

En poco tiempo las cárceles empezaron a llenarse de hombres y en especial de mujeres inocentes, que abucheados por una multitud ignorante deseaban la muerte del mal que representaban.

Uno de los casos más notables fue en enero de 1692, cuando la hija y sobrina del reverendo Samuel Parris enfermaron. William Griggs, el “médico” del pueblo, fue llamado cuando las chicas empeoraron.

El diagnóstico de este “médico” fue el de que ambas niñas estaban hechizadas. Esta resolución médica acabó en 19 detenciones por utilizar magia para acabar con la vida de ambas. Estos acusados fueron arrestados por los famosos “cazadores de brujas”, los cuales tenían una compensación económica por cada “bruja” capturada.

Además, el hecho era tan absurdo y con tan pocas pruebas que tuvieron que torturar a uno de los detenidos para que confesara que efectivamente habían utilizado brujería contra ellas.

En junio de 1692, el Tribunal Especial de Oyer empezó el juicio contra estas personas, juicio celebrado en la colonia de Salem. Este juicio se realizó para escuchar los casos de brujería y poder juzgarlos “justamente”. El tribunal estaba compuesto por magistrados, jurados y presidido por el Presidente del Tribunal Supremo William Stoughton .

La primera víctima en ser juzgada fue Bridget Bishop, quien fue declarada culpable y ahorcada el 10 de junio. Trece mujeres y cinco hombres de diferentes edades la siguieron a la horca en los tres días consecutivos a la primera ejecución.

La culpabilidad de estas personas fue demostrada por la creencia en el poder de los acusados ​​de usar sus formas invisibles o espectros para torturar a sus víctimas. De esta manera los acusados no tenían que estar presentes para embrujar a las afectadas.

Con el paso de los años, se ofrecieron disculpas y se dio una compensación a las familias de las víctimas, ya que este hecho era absurdo y las pruebas no tenían fundamento ninguno, a parte de la utilización de torturas para que los acusados confesaran el suceso.

Los juicios de Salem son todo un ejemplo de barbarie de cómo la verdad se conseguía matando, difamando y pagando a cazadores de humanos y no de brujas.

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