Los orígenes de Halloween

Representación de la fiesta Samhain

Cada vez vemos con más naturalidad y empezamos a arraigar la fiesta de Halloween. Empezamos a convertir el “día de Todos los Santos” en esta fiesta anglosajona.

Y sí, digo anglosajona, porque no es una fiesta americana.

Los anglosajones, que eran pequeños pueblos germánicos, tenían la fiesta de Samhain, que era celebrada cada 31 de octubre.

Samhain era literalmente el señor de la oscuridad. Lo que ocurría el día 31 es que los muertos se levantaban para buscar la puerta hacia el otro mundo y poder descansar en paz.

Pero Samhain, al ser el señor de la oscuridad, se dedicaba esa noche a atrapar almas perdidas para poder llevarlas a la oscuridad y que no pudieran atravesar las puertas hacia el otro mundo.

Los pueblos germánicos ponían velas en las entradas de sus viviendas, para que las almas de los muertos pudieran encontrar el camino hacia el otro mundo y así escapar del señor de la oscuridad. Esta tradición todavía podemos verla hoy en día, es verdad que con toques mas modernos, como con velas en calabazas o adornos un poco más fúnebres.

Debemos decir que esta tradición era una fiesta pagana que la Iglesia no aceptaba. Pero con la llegada del cristianismo a estos pueblos, la Iglesia adoptó y acopló sus creencias a esta fiesta, haciéndola cristiana. A partir de ese momento Samhain empezó a llamarse “Día de todos los santos”.

Una fiesta anglosajona, convertida al cristianismo y apropiada por EE.UU.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *