Operación Babylift: 3.000 niños evacuados en aviones

Operación Babylift

Casi terminada la Guerra de Vietnam, en abril de 1975 las fuerzas Norvietnamitas se acercaban peligrosamente a Saigón. Con el peligro acechando, el gobierno de Vietnam del Sur comenzaba a colapsar por completo.

Miles de refugiados se desesperaban para poder salir como fuera de aquel panorama que pronto se convertiría en un infierno.

Las tropas de Estados Unidos hacían las maletas sin ni siquiera pensar en los daños colaterales que ellos mismos habían provocado al participar directamente en aquella guerra ya perdida.

Aquellos “daños” no solo eran la masa de personas que huían por mar, tierra y aire, sino también de los 2.500 niños huérfanos que aproximadamente quedarían abandonados a su suerte en Saigón.

Tras muchas presiones de organizaciones sin ánimo de lucro, las cuales defendían a menores de todo el mundo, se pudo convencer al gobierno de Gerald Ford (Presidente de los Estados Unidos de América por aquel entonces) de realizar una operación para poder traer a esos niños sin familia ni hogar al país de la “libertad” y que pudieran ser adoptados o criados en casas de acogida. A esta operación se le llamaría “Babylift”.

El 3 de abril de 1975, el presidente Ford se puso manos a la obra para no dejar a esos niños abandonados. El plan era utilizar unas 30 aeronaves de transporte del ejército del aire (MAC), C-5A Galaxy y C-141 Starlifter.

El primer vuelo fue de un avión C-5A Galaxy con unas 135 personas abordo: 78 niños y 35 personas del personal de defensa. Una vez despegó el avión, a los 10 minutos una explosión hizo que parte de la electrónica de la aeronave quedase inutilizada. Los pilotos intentaron retroceder para poder aterrizar en el mismo punto de donde salieron, pero el intento fue fallido ya que el avión se desvió y chocó contra un dique partiéndose en 4 trozos envueltos en llamas. Todos los que estaban dentro del avión murieron.

La suerte o el destino hicieron que ningún avión más tuviera problemas al llegar al aeropuerto de San Francisco. Más de 2.500 niños fueron reubicados y adoptados por familias en los Estados Unidos y en países aliados a este. La operación “Babylift” había sido un éxito.

También hubo participación de muchos ciudadanos y empresarios privados, como por ejemplo cuando el empresario norteamericano Robert Macauley supo que tomaría más de una semana evacuar a los huérfanos sobrevivientes debido a la falta de aviones de transporte militar. Alquiló un Boeing 747 de World Airways para que 300 niños huérfanos abandonaran el país, pagando el viaje con la hipoteca de su casa.

Operación Babylift

Después del éxito de la operación las polémicas afloraron, preguntando si esto se había hecho por el solo interés de los niños, debido a que muchos de ellos no eran huérfanos.

La buena voluntad de un país o la mera excusa para algo más oscuro.

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