Roald Amundsen y Scott: la carrera hacia el Polo Sur

Roald Amunsen y Robert Falcon Scott Polo Sur

A principios del siglo XX, el explorador británico Robert Falcon Scott y el explorador noruego Roald Amundsen iniciaron una “carrera” para ser los primeros en llegar al Polo Sur.

Estos exploradores llegarían a conocer la victoria y la tragedia en esta aventura sin precedentes.

El británico Robert Falcon Scott había intentado en 1902 llegar al Polo Sur, pero su grupo se vio obligado a regresar debido a problemas de salud y condiciones climáticas extremas. Pero, evidentemente, su capacidad y ganas de conocer esas tierras no le frenaron para volver a intentarlo, gracias además al gobierno británico, el cual le ofreció una subvención de unas 18.000 libras.

Preparado y con presupuesto suficiente, el 15 de junio de 1910 junto a su tripulación y su barco, el Terra Nova, zarpó hacia un nuevo intento de explorar esas tierras que se le resistían.

Pero su gran competidor Roald Amundsen no estaba dispuesto a ceder el logro de llegar el primero al Polo Sur. Es verdad que Amundsen, en un principio, tenia la idea de dirigirse al Polo Norte, pero esta tierra ya había sido explorada, y al enterarse decidió que no tenia ningún sentido realizar un viaje que no aportaba nada nuevo. Al saber que Scott estaba en esta carrera, Roald Amundsen mantuvo en secreto sus planes de ir al sur. De esta manera, consiguió adelantarse a Scott, al cual dejó a unas 60 millas atrás, 60 millas muy importantes para Amundsen, el cual disfrutaba de una ventaja considerable.

Con tres semanas de ventaja respecto a su competidor, Amundsen consiguió llegar al Polo Sur el primero, levantando la bandera de Noruega en esa tierra helada e inexplorada. Días más tarde, 33 para ser exactos, llegaría el Capitán Scott, el cual se enteró insitu de su gran derrota.

Después de casi 4 meses de exploración, Roald Amundsen y su tripulación llegaron sanos y salvos a su punto de partida donde el éxito se celebró en todo el mundo. Incluso recibió telegramas personales de felicitación del propio presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt, y del rey Jorge V de Inglaterra.

Al contrario, Scott no tuvo tanta suerte. Agotado, con hipotermia y escasez de alimentos, intentó llegar a su campamento base, pero una ventisca impidió que lo consiguiera. La última nota que escribió fue el 29 de marzo de 1912, fecha en la cual se presume que falleció.

Pero no fue hasta ocho meses después cuando descubrieron los cuerpos de Scott y dos de sus tripulantes, los cuales estaban congelados en la tienda de campaña en la cual consiguieron refugiarse antes de fallecer.

La gloria y la muerte por la pasión de descubrir lo inexplorado.

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