Tomás de Torquemada: inquisidor, cruel y fanático religioso

Torquemada

Tomás de Torquemada nació en 1420 en Valladolid, España. Nadie se podía imaginar que este recién nacido se convertiría en el primer Gran Inquisidor del reino de Castilla, y menos en una persona cruel y fanática.

Era sobrino del conocido cardenal y teólogo dominicano Juan de Torquemada. Siguiendo el camino de su tío, el joven Torquemada se unió a los dominicanos, y en 1452 se convirtió en prior del monasterio de Santa Cruz en Segovia, una oficina que ocupó durante 22 años.

Coronada reina Isabel I de Castilla en 1474, Torquemada fue nombrado uno de los tres confesores personales que atendían las necesidades espirituales de los Reyes Católicos, en premio por sus destacados servicios como monje y erudito. Gracias a ese cometido pudo arraigar, por desgracia, la influencia necesaria para que sus políticas fueran escuchadas y aceptadas.

Su odio hacia otras religiones era cada vez más evidente. Estaba convencido de que la existencia de los moriscos y los conversos judíos, a los cuales llamaba “marranos”, eran una amenaza para la vida religiosa y social de España.

El conjunto de todo lo anteriormente dicho hizo que en agosto de 1483 fuera nombrado Gran Inquisidor para Castilla y León, y el 17 de octubre sus poderes se extendieron a Aragón, Cataluña, Valencia y Mallorca.

En su calidad de Gran Inquisidor, Torquemada reorganizó la Inquisición española, la cual se había establecido en Castilla en 1478. Creó tribunales en Sevilla, Jaén, Córdoba, Ciudad Real y, más tarde, en Zaragoza. En 1484 promulgó 28 artículos para la orientación de los inquisidores, cuya competencia se amplió para incluir no solo crímenes de herejía y apostasía, sino también hechicería, sodomía, poligamia, blasfemia, usura y otros delitos.

Se autorizó la tortura para obtener pruebas. Estos artículos fueron complementados por otros promulgados entre 1484 y 1498. El número de personas que fueron quemadas en la hoguera durante el mandato de Torquemada se estimó en alrededor de 2.000.

La implacable hostilidad de Torquemada hacia los judíos probablemente influyó en la decisión de Isabel para expulsar de sus dominios a todos los judíos que no habían abrazado el cristianismo. Según el Edicto del 31 de marzo de 1492, más de 45.000 judíos abandonaron España.

En su vida privada, Torquemada parece haber sido piadoso y austero, pero su carrera oficial como inquisidor estuvo marcada por una dura intransigencia que, sin embargo, generalmente fue apoyada por la opinión pública, al menos en los primeros años.

Dentro de su propia Orden fue influyente como visitante de los prioratos dominicanos reformados de Aragón (1481–1488), y su interés en las artes se evidencia en el monasterio de Santo Tomás, en Ávila, donde murió.

En sus últimos años, la salud y la edad de Torquemada, junto con las quejas generalizadas, hicieron que el papa Alejandro VI nombrara a cuatro inquisidores para que estos le atendieran y cuidaran.

Un hombre que murió a los 77 años, y que sería recordado a la largo de la historia como el mayor psicópata religioso del Cristianismo.

One thought on “Tomás de Torquemada: inquisidor, cruel y fanático religioso

  1. A los miembros de la Orden de Santo Domingo se les denomina “dominicos” no dominicanos.
    El nombre de “marranos” era éso, un sustantivo, no un adjetivo peyorativo, y no lo creo Torquemada.

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